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Bushmen
Los bosquimanos sobreviven el milenio - pero quizás no la modernidad
Nhamoinesu Mseyamwa
WINDHOEK, 25 de abril (IPS) - "No tiene voz ni trabajos, la pobreza es insoportable, allí existe la esclavitud - porque trabajan para otros por nada excepto un plato de comida o tombo (cerveza tradicional). Simplemente están sufriendo."
Esta fue la evaluación desembriagante de la comunidad indígena San de Namibia, presentada por la Primera Ministra Adjunta Libertina Amathila el septiembre pasado después de una visita a la región noreste de Otjozondjupa, donde vive la mayoría de los San.
"Tenemos que entrar con toda fuerza como gobierno. Se les debería dar tierra - un lugar que pueden llamar suyo para que puedan alimentarse, operar proyectos agrícolas, regar jardines… y donde las mujeres pueden realizar proyectos de bordado”, dijo Amathila.
Además, la primera ministra adjunta prometió que se construirían clínicas, escuelas y albergues para los San, conocidos también como bosquimanos.
Ahora, ya algunos meses después, ¿hay señas de que se está mejorando la vida de los San? Con la excepción de dos becas para jovencitas San para cubrir el año escolar de secundario para 2006, no hay muchas, dicen las organizaciones de derechos humanos y otros grupos.
“No está dentro de la política del gobierno ayudar a los San, sin mencionar las pocas becas que se han otorgado a estudiantes San”, dice Ben Luenga, presidente del Congreso de Demócratas, el partido principal de oposición de Namibia.
“¿Cómo puede el gobierno decir que ahora está comprometido con la situación tan difícil de los San cuando los MP (miembros del parlamento) del Swapo nos fusilan cada vez que presentamos cuestiones acerca de las comunidades?”
Swapo, la Organización del Pueblo de África Sur-Occidental, encabezó la guerra de independencia en contra del gobierno de Apartheid de Sudáfrica - y ahora es el partido en control en el país. Se conocía a Namibia como África Sur-Occidental hasta 1968; luego ganó su independencia en 1990.
“Los San ya no son dueños de su destino”, agrega Luenga. “Ya no pueden practicar la caza y recolección, algo que el gobierno pudiera haber corregido cuando tomó el poder hace 15 años”.
Los bosquimanos también se encuentran en otras partes del sur de África (Botswana, Sudáfrica, Angola) y se consideran como los habitantes más ancestrales de la región. Su presencia aquí se registra desde hace unos 20,000 años.
De acuerdo con Supervivencia Internacional, una organización no gubernamental con base en Londres que cabildea por los derechos de grupos indígenas, quedan en el sur de África aproximadamente 100,000 San de una población inicial de millones. La intrusión de las tribus Bantú y de colonizadores blancos, dice Supervivencia, forzaron a los bosquimanos de sus tierras ancestrales, a la vez que un rango de prácticas violentas y discriminatorias contribuyó a reducir su población.
Berenadus Swartbooi, asistente especial de Amathila, ha defendido el récord del gobierno con respecto a los bosquimanos. En adición a las becas, dijo a IPS, designó un comité técnico para investigar las condiciones bajo las cuales están viviendo los San. Un reporte sobre su situación se va a presentar al gabinete como parte de los esfuerzos de reasentar a 30,000 bosquimanos.
“También hemos iniciado un proyecto apícola para los San, entre otras iniciativas - como darles ganado y burros”, dice Swartbooi. “Apicultura es parte de su tradición y no la estamos destruyendo, sino fluyendo con ella”.
Pero un incidente más temprano este año parecería sustanciar las aseveraciones de que la situación de los bosquimanos es, cuando menos en algunos casos, tan desesperante como nunca.
El mes pasado, se obligó a miembros de una comunidad que vive en Caprivi Occidental a comer arroz mohoso. De acuerdo con un reporte de la Unidad de Manejo de Emergencias del gobierno, se había barrido el arroz del piso de una bodega en Katima Mulilo - capital de la región noreste. Se usaba la instalación para almacenar provisiones para alivio en tiempo de sequías.
El reporte destacó que se les había dicho a los San que el arroz era apto sólo para el consumo de ganado. Sin embargo, los miembros de la comunidad lo cocieron y comieron, porque no tenía casi ninguna otra cosa que comer.
Hay indicios también que los proyectos agrícolas para los bosquimanos se deben manejar cuidadosamente si van a tener éxito.
“Eso es difícil porque les falta pericia agrícola”, le dijo a IPS Morningstar Rosario de la Cruz Roja de Namibia, una organización de auxilio que ha estado trabajando con los San en proyectos de alivio en tiempos de sequía. “Aunque les damos semillas, todavía les faltan las herramientas agrícolas esenciales para una transición a una forma de vida basada en la agricultura”.
De acuerdo con las cifras del gobierno, casi dos terceras partes de los niños bosquimanos abandonan la escuela - a la vez que el alcoholismo causa bajas severas en la comunidad. En marzo, nueve San en una granja en Gobabis al este de la capital, Windhoek, murieron después de ingerir alcohol producido ilegalmente.
La Sociedad Nacional por los Derechos Humanos (NSHR) cree que se debería pagar indemnizaciones a los bosquimanos.
“Se ha cometido un crimen”, dijo la portavoz Dorkas Phillemon. “Hay un caso de responsabilidad criminal en que concurrieron simultáneamente una inacción y una irresponsabilidad voluntaria por parte del gobierno”.
Comentó que a través de los años, grupos de la sociedad civil y agencias de las Naciones Unidas habían producido reportes animando al gobierno a actuar con respecto a la situación trágica de los San, pero hasta ahora no se ha hecho nada.
“El gobierno ve la gente San con recelo a causa de su relación con las fuerzas Apartheid de Sudáfrica antes de la independencia”, dijo. “Se ven como colaboradores con el enemigo”.
Un número de hombres San se unió al ejército sudafricano como rastreadores para localizar a los guerrilleros Swapo, algo que aparentemente el partido en el poder no ha olvidado.
"(En) el momento cuando se les recompense a los San por su tierra y derechos de caza, entonces podremos decir que el gobierno está comprometido con su trágica situación", dijo Phillemon.
Las condiciones de vida de los bosquimanos es un asunto de preocupación en otros lugares del sur de África - quizás más accentuado en Botswana que en ninguna otra parte.
Supervivencia Internacional ha acusado al gobierno de Gaborone a remover forzosamente a los bosquimanos de sus tierras ancestrales en la Reserva de Caza de Kalahari Central (CKGR) en ese país, para permitir la exploración por diamantes.
Los oficiales también están acusados de cortar el agua y ayuda médica a las comunidades San dentro del parque - y de suspender transporte para llevar los niños a la escuela. La disponibilidad de servicios en poblados fuera de la reserva ahora se cita como el motivo por qué los bosquimanos se deberían mover a estos lugares.
Algunos 2,000 San, llamados también Basarwa en Botswana, han sido llevados a poblados donde los problemas conocidísimos de alcoholismo y desmoronamiento social aparentemente han echado raíz.
Los oficiales niegan haber forzado a los Basarwa a abandonar la reserva. Los reportes los citan como habiendo animado tal movida después de que los bosquimanos empezaron a abandonar sus patrones tradicionales de caza y recolección por la matanza de vida silvestre para su venta - y otras actividades incompatibles con conservación.
Sin embargo, las comunidades Gana y Gwi han intentado conseguir una orden de la corte que les permitirá regresar a CKGR para cazar y recolectar.
“Este es el componente principal de su forma de vida. Por ejemplo, en el caso de los Gana y Gwi en Botswana, la caza y recolección es crucial para ellos - aunque estas se suplementan al plantar unos melones y criar algunas cabras”, dijo Miriam Ross de Supervivencia Internacional a IPS.
“Algunos han sido expulsados de su tierra, y a otros se les ha prohibido la caza y recolección. Muchos han sido forzados a probar la agricultura o la ganadería, que a menudo no es la manera como quieren vivir”, agregó. “Además, los medios ambientales donde viven con frecuencia son demasiado secos para que sean exitosas estas formas de subsistencia”. (END/2006)
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