Oración
Una Oración Indígena

O, Gran Espíritu, cuya voz oigo en los vientos, y cuya respiración da vida al mundo entero, escúchame.  Vengo delante de ti, uno de sus hijos.  Soy pequeño y débil.  Necesito tu fuerza y sabiduría.  Déjame caminar en la belleza y haga que mis ojos contemplen por siempre la puesta del sol roja y morada.

Haz que mis manos respeten las cosas que has hecho, que mi oído sea fino para escuchar su voz.  Hazme sabio para que conozca las cosas que has enseñado a mi Pueblo, la lección que has escondido en cada hoja y roca.

Busco fuerza, no para ser superior a mis hermanos, sino para poder luchar contra mi más grande enemigo, yo mismo.  Hazme siempre listo para venir a ti con las manos limpias y los ojos de frente, para que, cuando desvanezca la vida como una puesta de sol que desvanece, mi espíritu pueda venir a ti sin sentir vergüenza. (Yellow Hawk,  Sioux Chief)